Colchones para personas mayores

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Cuando nos hacemos mayores necesitamos un mayor descanso para afrontar mejor el día a día. El requisito principal es que el colchón sea cómodo y se adapte al cuerpo del durmiente para conseguir un descanso de calidad. Algunas personas mayores experimentan dificultades para dormir debido al malestar causado por los dolores y enfermedades que aparecen debido a la edad. Por lo tanto, es recomendable elegir bien el colchón para cada persona, teniendo en cuenta sus características físicas particulares:

  • Suelen dormir poco. Con los años, han reducido la cantidad de horas de sueño y así como su capacidad para dormir del tirón.
  • A veces, sufren molestos dolores de huesos, ocasionados por la artritis, que les provocan incomodidad y dificultades para moverse con libertad.
  • Algunos de ellos están o pueden estar algún día, encamados durante muchas horas, debido a algún tipo de enfermedad.
  • En ocasiones, padecen problemas respiratorios, con lo que se les debe asegurar una correcta posición para evitar ronquidos o apneas.
  • También, son comunes los problemas circulatorios en las piernas e incluso, en los brazos. Lo que requerirá que se acuesten con las piernas ligeramente levantadas o en una postura especial.

 

Además, cuando se encuentran enfermos o en un estado de edad avanzada, pueden llegar a experimentar pérdidas de fluidos.

Está claro que no todas las personas mayores cumplen con estas características o padecen estas dolencias, pero pueden llegar a necesitar un colchón especial que se adapte a sus necesidades, sean cuales sean.

Además de los condicionantes físicos que pueda tener una persona anciana, habrá que tener en cuenta factores, más bien, relacionados con sus costumbres a la hora de dormir. Gran parte de ellos, han dormido durante años sobre colchones de muelles muy firmes, que han terminado hundiéndose con el tiempo, dejando huella de sus cuerpos. Recomendar un colchón nuevo, totalmente distinto al que están acostumbrados, puede resultarles chocante, pero puede que sea, pasado un tiempo, lo mejor para ellos. Un colchón de menos firmeza puede resultarles un poco incómodo al principio, pero luego, terminan acostumbrándose y descansando mucho mejor. En este artículo se van a dar unas recomendaciones para que la elección del colchón sea lo más adecuada posible a las necesidades de las personas mayores.

A las personas de avanzada edad se les recomiendan los colchones viscoelásticos por excelencia. El material viscoelástico se caracteriza por su sensación envolvente, que ofrece confort al durmiente. Estos colchones se adaptan fácilmente al cuerpo repartiendo la presión de forma homogénea, de manera que se evite la aparición de las temidas úlceras en la piel. El reparto de presión, sin embargo, no evita los dolores articulares, pero contribuye a minimizar las molestias que se pueden producir al estar tumbado. Estos colchones abrazan el cuerpo, sin agobiarlo, proporcionando un descanso placentero de las extremidades.

Por contra, uno de los inconvenientes de los colchones viscoelásticos para personas de edad avanzada es que pueden llegar a dificultar sus movimientos. Si la capa de material viscoelástico es muy alta/gruesa, (es decir, por encima de 5 cm.) muchas personas mayores se sentirán atrapadas por el colchón y no podrán moverse con la libertad que necesitan. Esto es algo que debemos evitar. Un material viscoelástico con un poco de espuma les permitirá mayor libertad de movimientos y comodidad durante toda la noche.

Los colchones de látex también gozan de características favorables para las personas mayores, incluso pueden llegar a ser mucho más suaves. El látex es el material con mayor resiliencia (efecto rebote). Esto significa que el durmiente podrá moverse sin problemas, sobre una superficie de acogida suave y de firmeza media e incluso, media/baja. Aunque no alcanza la adaptabilidad del material viscoelástico, sigue siendo un material muy adaptable. El durmiente nunca se sentirá atrapado por el colchón.

Aunque estos colchones tienen más ventajas que inconvenientes, debemos decir que el mayor problema que presentan es su mantenimiento higiénico. El látex es el material más delicado y el que menos transpira. Por eso, se recomienda la elección de un colchón de látex sintético de calidad, que aunque de tumbada menos acogedora, sí que es mucho menos delicado que el natural y por tanto, es más resistente y fácil de limpiar.

Por su parte, los colchones de espuma pueden ser una alternativa económica a los anteriores, que puede seguir siendo muy cómoda y satisfacer las necesidades de una persona mayor. Aún así, es recomendable escoger uno de espuma de alta resilencia y con suficiente densidad. Una buena espuma asegurará una libertad de movimientos correcta, una alta transpirabilidad y una fácil limpieza.

Sean del material que sean los colchones, la firmeza ha de ser media, suficiente para que el grado de adaptabilidad sea el correcto. La elección de un colchón de determinada firmeza, también dependerá mucho del peso del durmiente. Cuanto más peso, menos adaptabilidad debe de tener el colchón porque la sensación envolvente puede llegar a ser agobiante.

Otra opción muy recurrente es el somier articulado. Las personas mayores necesitan dormir con la parte del tronco más alta para conseguir una respiración más fluida. La circulación también es uno de los problemas de salud más comunes y la posición elevada de las piernas es una buena recomendación para disminuir los dolores. Los colchones adecuados para combinar con somieres articulados son cualquiera de los citados anteriormente: los viscoelásticos, los de látex y los de espuma.

Otro de los aspectos a tener en cuenta en este proceso será elegir un colchón con termorregulación, que contenga unos tratamientos que regulen la temperatura para que el durmiente no sufra ni mucho frío ni demasiado calor, sino que el colchón mantenga una adecuada temperatura durante todo el descanso. La estabilidad térmica y transpirabilidad pueden hacer de cualquier colchón una opción perfecta.

Por último, cabe destacar que muchas personas mayores son las responsables de las tareas domésticas y considerando que su movilidad es reducida, deberán escoger un colchón ligero y de poco volumen, para que su manejo sea más práctico y fácil.

Después de estos consejos, y teniendo siempre en cuenta siempre las indicaciones del médico, la compra de un colchón para una persona mayor no ha de resultar difícil. Siempre hay que pensar en la comodidad y en conseguir un descanso sin dolor.

Última modificación: 07/03/2017

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