8 reglas de oro para decorar tu salón

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Los salones son espacios versátiles y tan diversos como tipos de casas existen. Teniendo en cuenta que los hay de diferentes tamaños, formas y distribuciones, no hay un solo patrón a seguir para decorarlos de forma adecuada. Lo que sí tenemos son unas cuantas reglas que funcionan, normalmente, en todos los salones, independientemente de sus características, y que te pueden ayudar a sacarle el máximo partido al espacio y a la belleza natural de tu hogar.

1. Es posible conseguir un salón más grande y luminoso

La clave para conseguirlo reside en buscar la manera de amplificar la sensación de espacio, gracias a las proporciones, la sensación visual y la cantidad de luz que entra en la estancia. Toma nota de estos tips sobre decoración, que te ayudarán a sacarle partido a tu salón:

  • Decorarlo en tonos neutros y claros aumentará visualmente el tamaño de la sala
  • Los muebles grandes, al contrario de lo que se suele creer, aportan majestuosidad y ocupan el lugar adecuado. Unos muebles pequeños, por contra, tenderán a empequeñecer el espacio y además, quedarán desproporcionados.
  • Sucede lo mismo con los azulejos o las lamas de madera para el suelo. Si quieres aumentar la sensación de espacio, opta por unos azulejos de mayor tamaño o lamas anchas, colocadas a lo largo, no a lo ancho.
  • Luz y más luz, ¿cómo? La pintura que utilices para el salón también es importante. Los tonos claros te ayudarán a proyectar la luz natural y artificial. ¿Quieres más? Utiliza espejos para proyectar la luz y de paso, aumentar la sensación espacial.

2. Los mejores muebles para tu salón deben ser tan funcionales y cómodos, como bonitos

Esto es clave para ganar espacio en el salón. Escoger los muebles adecuados, a medida o adaptados al espacio disponible, hará que todo encaje a la perfección y cumpla su función. Mide bien la zona y planifica el espacio para que todo guarde armonía, no solape una ventana o quede desproporcionado. Por ejemplo, si necesitas almacenamiento extra en tu salón-comedor, escoge piezas adecuadas como un aparador, una vitrina, una librería, una mesa de centro elevable (con almacenamiento interno) o una chaise longue con arcón. Otro, puede ser el de los muebles de cristal con estructura de madera o de metal cromado. Dejan pasar la luz y no sobrecargan el espacio, aunque sigan formando parte de él.

3. Acierta con la distribución

Cada espacio necesita un tipo de distribución distinta. Debes adaptar tu planificación a la forma del salón. No se decora del mismo modo un salón cuadrado, que uno rectangular. Por ejemplo, en uno cuadrado, todo quedará más recogido y tendremos más espacio útil. Por otra parte, en uno rectangular, deberás jugar más con las proporciones y distribuirlo todo para aumentar la sensación de espacio hacia el fondo. Un truco: si colocas los muebles importantes en las paredes más largas, nuestra mirada se dirigirá hacia el fondo de la sala. Las alfombras y mesas presiden la estancia y los sofás y sillones, delimitan las zonas y aportan continuidad. Si el salón es muy largo, puedes utilizar estanterías separadoras que dejan pasar la luz. Las alfombras y el suelo también pueden ayudarte a crear zonas diferentes: un salón – comedor, un salón con zona de despacho, etc.

4. Cada salón es diferente: sácale partido a sus particularidades

No te preocupes si hay muros, columnas o pilares en medio del salón, aprovéchalos para ubicar tus muebles y distribuirlos de acuerdo con el espacio disponible que dejan. Tener ventanales te puede restar espacio para colocar muebles y complementos, pero llenan el espacio de luz. Si utilizas muebles bajo los ventanales que sean bajos: sofás o sillones de respaldo bajo, aparadores, puffs u otomanas. Todo tiene sus ventajas y puede aportar valor añadido a tu decoración.

5. Escoge los colores adecuados

Los colores claros amplifican la sensación de espacio, mientras que los oscuros, hacen tu salón un lugar más reducido y acogedor. Este año se llevan los tonos suaves y frescos como el rosa empolvado, el amarillo suave, el verde en distintos tonos, el azul plomizo y los clásicos tonos neutros (el arena, el marfil, el avellana, el gris…), combinados con el omnipresente blanco y los tonos madera. Piensa en lo que quieres sentir cuando entres en el salón y cuáles son los colores que mejores sensaciones te inspiran.

Los azules, combinados con el blanco o los tonos tierra, aportan tranquilidad y serenidad; los verdes, belleza natural, vida y alegría; los amarillos, luz y energía; los rojos, pasión, sensualidad y voluptuosidad; el blanco, limpieza y pureza; el negro, elegancia y masculinidad; el rosa y el violeta, tranquilidad, femineidad y suavidad. Todos estos colores combinados de la manera adecuada y aderezados con complementos en latón, cobre, mármol, maderas claras e incluso, en negro, darán como resultado un ambiente de aires actuales y frescos. Aplica estos colores, tanto en los muebles (completos o parte de ellos), como en la decoración (cuadros, alfombras, lámparas o plantas).

6. Combina textiles estampados con lisos, y encuentra los colores que mejor le sientan a tu hogar

Esa es la clave. La mezcla armónica de elementos diferentes. Por ejemplo, puedes combinar un estampado en chevron, en azul claro, con un cojín liso en color coral, y otro, más pequeño con un fondo floral suave, en distintos tonos, entre los cuales se encuentran el azul y el coral. Los textiles son capaces de decir mucho sobre nuestro salón: el terciopelo es lujoso y sensual; el lino y las alfombras de sisal son naturales y frescas; los tejidos semitransparentes en tonos claros, cubren sin ocultar del todo, dejando pasar la luz; el raso y el satén, son suaves, brillantes y sensuales. Combina los textiles y sus texturas para darle un toque personal a tu hogar. Igual que te decimos que debes ser creativo al usarlos, también te comentamos, que hay textiles que son mejores que otros para decorar un salón. Tenlo en cuenta, piensa qué es lo que necesitas y triunfarás.

7. Tus suelos: cálidos y confortables

Parecerá un asunto trivial, pero la elección de los suelos es un asunto importante. En este caso, depende de tus gustos personales, pero nosotros te aconsejamos que optes por un suelo de tacto cálido, como la madera o de cerámica mate (lisos y oscuros, o bien, estampados), que se limpie fácilmente y que no sea muy claro. Esto hará que los muebles luzcan y combinen bien entre sí. Los suelos de acabado vitrificado o los de colores muy claros requieren de mucho cuidado y limpieza, mientras que otros más oscuros, te facilitarán tu rutina diaria y te aportarán mayor tranquilidad.

8. Ilumina bien las estancias y conseguirás el ambiente que deseas

Existen distintos tipos de iluminación, que puedes ir combinando en función de tus necesidades y de la manera en que quieres que luzcan tus muebles y decoración en el espacio. Las luces de las distintas lámparas y fuentes de iluminación de tu hogar son el aliado perfecto de tu salón. Aprende a iluminar y reforzarás distintas sensaciones: la altura de los techos (proyectándoles luz desde la lámpara de pie o de techo), la importancia de un objeto bajo un cuadro o dentro de una vitrina (luz de exposición), la creación de un rincón de lectura (una lámpara de pie o de sobremesa) e incluso, la de creación de un ambiente más íntimo (con velas o luces dimables).

Todos estos trucos y reglas son totalmente personalizables. La clave para decorar un salón es conocer su potencial y sacarle el máximo partido con los elementos necesarios. Asimismo, conocer la manera correcta de utilizarlos para decorar y dar forma a tu espacio, también te será de gran ayuda. Reflexiona, documéntate e inspírate en los interiores de otros, y planifica tu propio proyecto de interiorismo.

Última modificación: 19/05/2017

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